El responsable de la escritura: nuestro cerebro

23 Oct El responsable de la escritura: nuestro cerebro

Responsable de la escritura, nuestro cerebroCuando aprendemos a tocar un instrumento, como la guitarra, muchos nos volvemos conscientes de la complejidad que conlleva. También ocurre cuando aprendemos a conducir o cuando adquirimos una nueva habilidad. Y en este proceso tiene un papel fundamental la corteza premotora que, entre otras funciones, nos ayuda a elaborar y automatizar secuencias de movimientos para poder ejecutar una tarea de forma correcta.

La corteza premotora se ubica en el lóbulo frontal. Este lóbulo es la estructura cerebral más reciente en la evolución del ser humano y se relaciona con la necesidad de controlar y coordinar los procesos cognitivos y conductuales más complejos.

Las principales funciones del lóbulo frontal son: la planeación, el control de la conducta, la flexibilidad mental, la memoria de trabajo, la fluidez en la búsqueda y actualización de información, la metacognición, la mentalización o capacidad de pensar qué estará pensando otra persona, la conducta social y la cognición social (FloresLázaro y Ostrosky-Solís, 2018).

Por su parte, Pardo-Vázquez y Acuña (2014) investigaron la implicación de la corteza premotora en la toma de decisiones. Concluyeron que se trata de una estructura fundamental, ya que participa en las diferentes etapas del proceso de toma de decisión a partir de la información visual.

Las neuronas de la corteza premotora no solo codifican la información sino que la comparan. Y no sólo esto, sino que a través de esta codificación y comparación, reajustamos y adaptamos nuestra conducta a medida que procesamos esta información, acondicionándola a la situación.

La empatía y las neuronas espejo también parecen tener su sitio en la corteza premotora. Se demostró que las neuronas espejo de esta zona se activan durante una acción, pero no sólo eso, sino que siguen activas cuando se oculta parte de la acción, por lo que el final sólo puede inferirse. ¿Cuál es la importancia de este hallazgo?

Que no sólo nos relacionamos con una acción al momento de verla, sino que generamos internamente en la corteza premotora la representación motora de una acción realizada por otros y esto nos facilita comprender a los demás y sus intenciones, lo que está asociado con la empatía (Moya-Albiol, Herro y Bernal, 2010).